
Imágenes captadas por una cámara de seguridad muestran a tres ladrones entrando de noche a una planta solar en Til-Til, Chile.
Foto: Cristóbal Olivares/Bloomberg
Mafias en Chile tienen un nuevo blanco: el robo de paneles solares
Con la rápida expansión de la energía solar en el país, ha surgido una sofisticada industria criminal de paneles y cables de cobre robados que alimenta mercados negros en distintas partes del mundo.
Justo antes de la medianoche, dos hombres con overoles blancos y guantes negros escalan una cerca eléctrica en un parque solar en el desierto de Atacama, en Chile. Se deslizan en silencio entre filas y filas de paneles relucientes. Otros utilizan una gruesa tijera y una pulidora eléctrica para abrir el portón principal. Tres camionetas sin placas ingresan para que la banda cargue su botín y escape rápidamente.
Los ladrones suelen tener menos de una hora antes de que llegue la policía para desactivar cámaras, cortar cables y retirar decenas de paneles antes de desaparecer en las dunas. En este caso, había solo un guardia de seguridad, quien había sido instruido que, ante una intrusión, se escondiera. Aun así, lo ataron.