Environment

Cómo la Ciudad de México evitó una crisis hídrica extrema

  • Lluvias han aliviado la crisis, pero millones siguen afectados
  • El futuro depende de un cambio en el modelo de abastecimiento

Lecho seco frente a restaurantes flotantes por estiaje en la presa Miguel Alemán durante sequía en Valle de Bravo.

Fotógrafo: César Rodríguez/Bloomberg

Previamente este año, cuando una grave sequía azotó el Valle de México, los medios de comunicación iniciaron una cuenta regresiva para el colapso total de los sistemas de abastecimiento de agua. Los embalses a más de 100 kilómetros de la Ciudad de México estaban en niveles peligrosamente bajos y algunas áreas ya enfrentaban una grave escasez. Pipas de agua recorrían las avenidas residenciales para paliar la emergencia.

Sin lluvias, el “Día Cero” llegaría teóricamente en junio. Pero ese temor de urbanistas, políticos, residentes y académicos nunca se hizo realidad. ¿Cómo evitó el desastre una de las ciudades más grandes del mundo?