“El trabajo de un trader es muy operativo, pero requiere una gran cantidad de sentido común y de pasión. Tienes que entender los números y los movimientos del mercado… pero lo importante es que te tiene que gustar.”

Sebastián Rey Ortega
Head Trader | GBM Grupo Bursátil Mexicano, Mexico
El deporte, la música y el trabajo en el área de inversiones tienen algo en común: se basan en la disciplina, opina Sebastián Rey Ortega, Head Trader en Grupo Bursátil Mexicano (GBM).
“En el deporte, si estás cansadísimo y te toca entrenar, tienes que hacerlo. Por ejemplo, si quieres bajarle tres minutos a tu tiempo, no hay caminos cortos, tienes que llevar una disciplina y una bitácora”, expone.
“Y en la música, el ritmo de las notas y entender cómo funciona, tiene cierta similitud con los movimientos del mercado”.
Dice que el deporte y la música son para él disciplinas bien valoradas como actividad extracurricular. “Un candidato puede venir con muy buen currículum, con maestrías y posgrados, pero en mi experiencia, el hecho de que sean deportistas o músicos tiene ciertos elementos muy sólidos que ayudan a que sean mucho mejores en todos los aspectos en este trabajo”.
Además de esas ventajas, el deporte y la música también sirven de válvula de escape después de la presión del trabajo –que es muy alta en el mundo financiero– por lo que ayudan a la labor de un tomador de decisiones.
Leer para entender
Otra actividad que recomienda Sebastián, quien ha participado en diversos lanzamientos y relanzamientos de acciones de importantes empresas mexicanas, es la lectura.
“Cualquier persona que se considere apasionada de los mercados debe leer ‘Memorias de un operador de Bolsa’ (Reminiscences of a Stock Operator), de Edwin Lefèvre”, sugiere.
Esta obra es una combinación de novela histórica, económica y biográfica que reúne varios artículos publicados por el periodista Edwin Lefèvre entre 1922 y 1923 en el Saturday Evening Post, en ellos narra la vida de un operador de bolsa que es todo un mago de las finanzas, pero también uno de los mayores especuladores de todos los tiempos, además de que describe cómo era el día a día del corazón financiero del mundo de ese entonces.
“Es un novela divertidísima que ha inspirado a miles de traders; está basada en hechos de la vida real, que acaba siendo atemporal, porque habla de los mercados, pero más de los sentimientos y sensaciones humanas”, describe.
Detalla que en esa obra se tocan los tres principales sentimientos que experimentan las personas y también los mercados: miedo (fear), codicia (greed) y esperanza (hope). “Así, cuando el precio del petróleo sube, está en greed; cuando los mercados están esperando a ver qué pasará en una elección presidencial, están en hope, y ahora con el coronavirus, hay momentos de fear”, ejemplifica.
La necesidad de ser multitask
La carrera de Sebastián ha pasado por diversas operaciones financieras y lanzamientos de acciones de varias empresas importantes.
También ha vivido coyunturas importantes: “Me tocó vivir el 9/11 cuando yo era muy junior y hace cuatro años la elección de Donald Trump, que fue un evento durísimo para los mercados en México, nunca hemos vuelto a operar tanto volumen como ese día”, recuerda, además de otros acontecimientos en los que no tuvo participación directa, pero de los cuales aprendió mucho, como el Brexit.
“A veces eres espectador y otras eres el actor”, resume.
Además, describe al trabajo de un trader como muy operativo, pero que requiere de una gran cantidad de sentido común y pasión.
“Tienes que entender los números y los movimientos del mercado, además de que debes tener algunos conocimientos básicos que, la mayoría de las veces, los puedes ir desarrollando mientras estás trabajando y estudiando; pero lo importante es que te tiene que gustar”, subraya el egresado de Ingeniería Industrial.
Asimismo, advierte que se trata de un trabajo estresante en el que resulta obligatorio ser multitask. “Debes tener dos o tres conversaciones al mismo tiempo y estar atento a muchas cosas, es como estar malabareando un par de pelotas sin que se te caigan”, indica.
Y él ha aprendido a combinar varias tareas desde que estaba en la universidad, cuando por la mañana trabajaba como asistente con un sueldo simbólico, luego tomaba los cursos de certificación que impone la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles (AMIB) – el organismo creado para la autoregulación de las casas de bolsa en México– y por la tarde asistía a las clases de la carrera. “El hecho de estar estudiando y trabajando fue una parte importantísima de mi formación. Es muy duro, pero es muy formativo”, afirma.
Sin miedo a los cambios
Para Sebastián, el error que no pueden cometer las nuevas generaciones que se integren al mundo financiero es quedarse esperando a que los cambios vengan de alguna otra parte, cuando ellos mismos son parte del cambio.
A su vez, los más viejos tienen el reto de adatarse rápidamente a la tecnología, en lo que muchas veces son superados por las nueva generaciones.
Respecto a México, espera que en los próximos años exista una mayor inclusión financiera, tanto bancaria como bursátil. “Las apps y la tecnología en general nos han hecho saltar de manera cuántica en el acceso a los clientes y eso hay que aprovecharlo”, sugiere.
“Hacerle fácil a los clientes la labor de invertir y ahorrar con diferentes medios y alternativas es una de las misiones que tenemos”, menciona.
Otro cambio que ha visto a lo largo de su carrera es la participación de las mujeres en el sector financiero; de hecho, hoy tiene a su cargo más mujeres que hombres y, asegura, ellas son más organizadas y estudiosas. “Pero lo importante es que están ahí por su capacidad”, recalca.
Crear talento
Entre las ventajas del trabajo, Sebastián destaca el horario: “Es muy fijo, porque empiezas antes de las 8:30 y se acaba a las 15:00 horas. Sabes bien qué actividades tienes en el día y además debes estar preparado para lo que venga en los mercados”, agrega.
A lo largo de su vida profesional, ha tenido la oportunidad de formar a varios jóvenes, a quienes les ha transmitido estos conocimientos y pasiones, lo cual se ha visto reflejado en los logros que han alcanzado en sus respectivas carreras.
“Considero que la mayoría de ellos son mejores que yo y hasta han hecho carreras en otros bancos más exitosas que la mía, ¡y eso me da mucho gusto!, porque he podido crear talento”, reflexiona.
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Bloomberg invitó a los inversionistas <GO> GETTERS del mercado financiero de América Latina a compartir sobre sus carreras, sus historias de éxito y los desafíos que tuvieron que enfrentar, no sólo como testigos del desarrollo de este entorno acelerado, sino que también como contribuyentes activos a su evolución, creando nuevas herramientas, compartiendo mejores prácticas e inspirando cambios.