Por Jessica Shankleman.

Los mayores productores de petróleo del mundo empiezan a tomarse en serio la amenaza de los vehículos eléctricos a largo plazo.

La OPEP quintuplicó su pronóstico de ventas de vehículos eléctricos, y compañías petroleras desde Exxon Mobil Corp. hasta BP Plc también revisaron sus perspectivas en los últimos 12 meses, según un estudio que Bloomberg New Energy Finance difundió el viernes. El centro de análisis con sede en Londres estima que esos autos reducirán 8 millones de barriles la demanda de petróleo para 2040, más que la producción actual conjunta de Irán e Irak.

La creciente popularidad de los vehículos eléctricos aumenta el riesgo de que la demanda de petróleo se estanque en las próximas décadas, lo que plantea interrogantes sobre los más de US$700.000 millones al año que fluyen a los sectores de combustibles fósiles. Si bien la perspectiva de los productores de petróleo no es en absoluto tan drástica como la de BNEF, las cifras indican que es probable que haya una aceleración de la cantidad de vehículos eléctricos en la flota global.

“La cantidad de vehículos eléctricos en las calles tendrá grandes implicaciones para las compañías automotrices, petroleras, eléctricas y otras”, escribió en una nota a clientes Colin McKerracher, jefe de análisis de transporte avanzado de BNEF en Londres. “Hay un importante desacuerdo respecto de la rapidez de la adopción, y las opiniones cambian con rapidez”.

BNEF estima que para 2040 se venderán más coches eléctricos que modelos diésel y a gasolina, lo que reflejará una rápida declinación del coste de las unidades a batería de iones de litio, que almacenan energía para los vehículos. Pronostica que para 2040 habrá 530 millones de autos eléctricos en las calles, un tercio del total mundial de coches.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo elevó su pronóstico de VE para 2040 a 266 millones, mientras que hace un año estimaba que sería de 46 millones. Según el nuevo pronóstico, los automóviles a batería representarán el 12 por ciento del mercado dentro de 23 años, en comparación con una estimación de 2 por ciento de 2015. El grupo, que tiene sede en Viena y representa a 14 países, estima que la cantidad de vehículos diésel será la mitad de lo que pronosticaba hace un año.

Según la nota de BNEF, entre quienes hacen pronósticos similares se cuentan:

La Agencia Internacional de Energía elevó su pronóstico central sobre vehículos eléctricos a más del doble al incrementar su estimación de VE para 2030 a 58 millones de 23 millones. Exxon Mobil aumentó su estimación para 2040 desde los 65 millones a alrededor de 100 millones. BP calcula que para 2035 habrá 100 millones de VE en las calles, un incremento de 40 por ciento respecto de lo que estimaba hace un año. Statoil ASA, la compañía petrolera estatal noruega, dice que los vehículos eléctricos representarán un 30 por ciento de las nuevas ventas para 2030.

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