Por Nacha Cattan.

Andrés Manuel López Obrador, quien encabeza las encuestas presidenciales en México, se comprometió a congelar los precios de los combustibles durante los primeros tres años de su mandato si gana las elecciones del 1 de julio.

Los precios de la gasolina, el gas y la electricidad subirían tanto como lainflación, y los costos comenzarían a disminuir una vez que se construyan dos nuevas refinerías en México, dijo López Obrador el miércoles en un evento en Compostela, estado de Nayarit, en la costa del Pacífico. Dijo que las nuevas refinerías tendrían un costo de US$8.000 millones y tardarían tres años en construirse.

“No habrá gasolinazos”, dijo López Obrador, refiriéndose a las alzas en los precios del combustible. “Una vez que tengamos las dos refinerías, reduciremos los precios del combustible”.

López Obrador está apelando a los votantes que se indignaron por los aumentos en los precios de la gasolina del año pasado que generaron protestas en todo el país. Pero el costo para el gobierno de los subsidios requeridos para congelar los precios podría generar una brecha fiscal del 2 por ciento del producto interno bruto y pondría en riesgo la calificación crediticia de México, según Barclays Plc.

“Es negativo en muchos aspectos”, dijo Marco Oviedo, economista jefe para Latinoamérica de Barclays Plc, en respuestas por correo electrónico a preguntas. “Volver a una política de subsidios a los precios de la gasolina aumenta la vulnerabilidad de las finanzas públicas ya que el nivel de los subsidios dependerá de los golpes externos, como los precios del petróleo. Ese es un factor que pondría en riesgo la estabilidad de la calificación”.

López Obrador también ha prometido que las ciudades y pueblos en la frontera norte de México verán reducidos sus impuestos al valor agregado a la mitad, al 8 por ciento del 16 por ciento, junto con un recorte de sus impuestos a la renta, un alza del salario mínimo y la igualdad en el costo del combustible con las ciudades de Estados Unidos a lo largo de la frontera. Eso también podría pesar sobre las finanzas de México en alrededor 0,3 por ciento del PIB, dijo Oviedo.

Sin embargo, Moody’s Investors Service informó el miércoles que elevó su perspectiva para la calificación A3 de México a estable desde una perspectiva negativa ya que ve una baja probabilidad de que el próximo presidente debilite las tendencias económicas y fiscales de la nación. López Obrador está 13,5 puntos porcentuales por delante de su rival más cercano, Ricardo Anaya, de una coalición de partidos de derecha e izquierda, de acuerdo con el rastreador de encuestas de Bloomberg.

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