Por David Welch.

General Motors Co. cerró sus operaciones en Venezuela después que su planta fuera confiscada por las autoridades y se retiraron vehículos de sus instalaciones.

La planta de GM fue “fue inesperadamente confiscada por parte de las autoridades públicas, impidiendo las operaciones normales”, dijo el fabricante de automóviles con sede en Detroit en un comunicado. La empresa “rechaza firmemente las medidas arbitrarias adoptadas por las autoridades y tomará enérgicamente todas las acciones legales dentro y fuera de Venezuela para defender sus derechos”, señaló.

El fabricante de automóviles realizará pagos de separación a los trabajadores de acuerdo a la ley venezolana, dijo. La compañía empleaba a 2.678 trabajadores, y el fabricante tenía 79 distribuidores en el país con más de 3.900 trabajadores.

El cierre de la planta de GM se produce en medio de manifestaciones masivas en las calles de Caracas y otras ciudades venezolanas contra el presidente Nicolás Maduro, en lo que constituye la mayor muestra de oposición a su gobierno en meses.

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