Por Tod Van Name

Los ejecutivos del mercado de divisas están transpirando, y no solo por el calor del verano, sino también por la inminente llegada de la regulación financiera de mayor alcance hasta el momento, la Directiva sobre Mercados de Instrumentos Financieros II (MIFID, por sus siglas en ingles).

MiFID II entra en vigor en menos de seis meses y los profesionistas del sector corporativo y financiero están trabajando bajo presión para crear o adquirir tecnología que permita proveer una cantidad de información nunca antes vista con detalles sobre cómo, cuándo, y por qué fueron ejecutadas sus transacciones.

La misión de MiFID II, de construir un nivel de transparencia sin precedentes, es favorable para crear mercados justos, seguros, y eficientes. Pero entender y seguir las reglas es mucho más complicado.

Con el fin de clarificar el alcance y cómo lidiar con MiFID II, el negocio de trading electrónico del mercado de divisas de Bloomberg organizó un recientemente un webinar para explicar los contenidos de la regulación, los temas que cubre, y cómo cumplir con ellos. La primera versión de MiFID aplicaba únicamente a mercados de renta variable, pero MIFID II aplica a “productos de no-renta variable” como el efectivo y productos derivados en renta fija, mercados de divisas y materias primas.

Una firma de gestión de activos necesitará asegurarse que su equipo y sistemas cumplan con todos los requerimientos del MiFID II. Estas obligaciones afectan todos los aspectos del ciclo de vida de la transacción, incluyendo gobernanza del producto y negocio, pre, durante, y post cotización. A diferencia regulaciones anteriores, poder cumplir con esta nueva regulación requiere un enfoque mucho más detallado y dirigido.

Los instrumentos financieros de mercados de divisas (FX) afectados, incluyen: forwards y swaps entregables y no entregables, opciones y otros derivados de divisas. El Spot no entra bajo esta regulación, ya que no es considerado un instrumento financiero por el regulador de la Unión Europea (ESMA, por sus siglas en inglés), y como el mercado de divisas es considerado una clase “ilíquido”, no tiene requisitos para reportar durante las operaciones pre-cotización.

Los requisitos clave de MiFID II incluyen:
Reportes de Transparencia– MiFID II incrementa los requisitos del reporte de transacciones a través de un agente de publicación autorizada (APA, por sus siglas en ingles).

Reportes de transacción – MiFID II incrementa los requisitos de los reportes de transacción a todos los instrumentos financieros comercializados en la Unión Europea, que tendrán que ser reportados a mecanismos de reporte aprobados (ARMs por sus siglas en inglés) o la autoridad nacional correspondiente de cada cliente.

Mejor Ejecución – bajo MiFID II, las firmas de inversión tendrán que tomar las medidas necesarias para obtener los mejores resultados para sus clientes al momento de ejecutar las órdenes, tomando en cuenta precio, costo, velocidad, probabilidad de ejecución y acuerdo, tamaño, naturaleza, y cualquier otro aspecto relevante. Actualmente, MiFiD solamente requiere que las agencias tomen pasos razonables para obtener los mejores resultados para sus clientes. La diferencia radica en que los operadores tomen un enfoque sistemático y monitoreen todas las transacciones. Puede no ser suficiente hacer pruebas de muestras.

Gestión de registros – MiFID II requiere que las agencias tengan amplios registros de todas las transacciones, comunicaciones, servicios, y actividades por diez años para que pueden brindar transparencia en el ciclo de vida de transacción. Para poder respaldar la reconstrucción de transacción, si es necesario.